
La principal actividad de TERNA se centra en el desarrollo de iniciativas que planteen una solución fiable y duradera a largo plazo en el ámbito energético.
Con una clara vocación de servicio al desarrollo económico, industrial y social del país, TERNA ha realizado una apuesta firme por conciliar el uso de las últimas novedades tecnológicas con el cumplimiento de las directivas europeas en materia medioambiental.
En este marco, su primer proyecto consiste en la puesta en marcha de una planta de valorización energética que tratará neumáticos (NFU), caucho y deshechos de fragmentadora de vehículos (DFV).
Actualmente, el destino de este tipo de residuos es el siguiente:

Estos datos confirman que en la actualidad la mayoría de los neumáticos y cauchos producidos acaban en vertederos y cementeras, con la consiguiente contaminación que ello supone.
Conscientes de esta problemática, TERNA ofrece una alternativa ecológica y a la vez rentable que permite por un lado, la eliminación de sustancias tóxicas como las dioxinas y furanos, y por otro, la transformación de un residuo en un producto útil.
Todo el esfuerzo realizado por la empresa para asegurar la ausencia de emisiones contaminantes a la atmósfera responde a su compromiso de protección al medio ambiente. En este sentido, Tecnología Recuperada Navarra ha invertido su equipo técnico y humano en la búsqueda de tecnologías que se encaminen a garantizar el uso de energías sostenibles.