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estrella La actuación prioritaria que se ha marcado TERNA es la eliminación de residuos de manera eficiente y ecológica.

El primer proyecto de estas características es la planta de recuperación de energía pasiva que se ubicará en el polígono industrial Montes de Cierzo, entre los términos municipales de Tudela y Castejón.

La planta, que ocupará una superficie de 60.000 m2 , servirá para tratar neumáticos (NFU), caucho y desecho de fragmentadora de vehículos (DFV) y convertirlos en gas, que posteriormente se transformará en energía eléctrica.

El convertidor a gas es un sistema de doble camisa, totalmente aislado de la atmósfera, diseñado para funcionar 8.000 horas al año. La cámara interior del mismo, que se encuentra exenta de oxígeno, se calienta mediante mecheros exteriores laterales, consiguiendo una temperatura interna de 820º C. El sistema está dotado de un agitador concéntrico que gira a una velocidad variable entre 60 y 180 r.p.m. Esto genera un movimiento en forma de vórtice, haciendo que la materia prima se transforme en gas altamente energético a los pocos segundos de entrar en el convertidor.

Gráfico de instalación

Esta instalación permitirá gestionar 14.000 toneladas de residuos al año, es decir, el volumen equivalente al 75% de un estadio de fútbol del tamaño del Santiago Bernabeu.

Con la apertura de la planta de recuperación de energía pasiva en Tudela, TERNA pretende convertir a la Ribera en referencia europea en cuanto a la gestión de este tipo de residuos.